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sábado, 21 de febrero de 2015

Gnosis: Para Finalizar, fijamos Conceptos

La Gnosis ni se puede explicar ni se debe de explicar, ya que es puro conocimiento ADN que llevamos dentro cada uno y que estamos obligados a interpretar por nosotros mismos. Es por dicha causa, fundamentalmente, que la Gnosis no puede considerarse como una religión ya que jamás ha poseído un cuerpo doctrinal que pudiera ser reinterpretado por exegetas y estudiosos de las religiones comparadas.

Cuando yo mismo, por ejemplo, escribo o hablo sobre la Gnosis es lógico que se discrepe o no se me entienda porque es lo que mi ADN me está comunicando a mí y no a ustedes. Yo solo puedo sacar de dentro de mí lo que yo tengo; pero cada uno de nosotros somos una parcelita de ese conocimiento divino y universal y por lo tanto, cada uno, debemos aprender a leer del Libro de la Naturaleza que llevamos con nosotros desde antes de nuestro propio nacimiento.

Tras haber tenido acceso a algún mensaje gnóstico, tenemos la tendencia a, de forma rápida, echarnos las manos a la cabeza y decir, sin reflexionar, que eso es un disparate que no tiene sentido, ni pies ni cabeza. Es lógico que la primera impresión sea esa, dado que dicha información nos es externa y no proviene de nuestro interior sino que es de otro individuo; pero la Gnosis es sutil y habrá penetrado en nuestras mentes para allí ser horneada y, gracias a su levadura, crecer en nuestro interior hasta tomar forma con el único fin de poder ser auto-comprendida.

Los mensajes Gnósticos lo único que pretenden es llegar a nuestro Ser Interno, el Poderoso Dios que convive con nuestro cuerpo de Simio, abrir la puertecita del Corazón para que entre la Luz Gnóstica procedente del Mundo original y que despertemos de una vez. Tanto tiempo llevamos durmiendo dentro de nuestro propio sueño auto-creado que nos resulta increíble cuando se nos dice que nosotros no somos los creados o soñados, sino que somos los Soñadores y los Creadores.

La Gnosis nos comunica que vivimos en un permanente auto-engaño y que estamos sumergidos en una especie de complejo de inferioridad: Si somos tan frágiles y mortales ¿Cómo podemos ser Dios? Eso es imposible, no puede ser; pero si nosotros no somos Dios, alguien tendrá que serlo. Es entonces cuando la fuerza creadora de nuestro Dios Interno, nuestra sagrada individualidad, nuestro Angel Guardián, el Ser que nos Canaliza, nuestra Alma Divina, se manifiesta en forma de Imagen externa que viene a ser lo mismo que si sacásemos a Dios de nuestro corazón, porque no entendemos que pudiese estar allí dentro, lo expusiésemos al exterior y nos quedásemos, lamentándonos, con nuestro pobre y lamentable simio.

Nuestra excelsa dignidad viene siendo sustituida por una humildad que no nos compete. Es el Simio quien tiene que ser humilde frente a su Dios, El Hombre Original, y nunca hacia algo externo a él mismo. El Hombre, así, se despoja de su propia divinidad para proyectarla hacia imágenes externas sin verdadera corporeidad espiritual. Esa fuerza de la Mente divina proyectada al exterior es conocida como Egregor y cuando muchos humanos, divinidades, hacen lo mismo crean un ente artificial que se conoce como egregórico y, como es evidente, no es más que un fantasma de energía creada por nosotros mismos. Los arcontes, al igual que otras entidades, pretendidamente espirituales, no son otra cosa que eso. Están en nuestras pesadillas y se alimentan de nuestros miedos y pesares.

Cada día que pasa, cada hora, cada momento, nos es más difícil despertar y poder reconocer la Verdad, la Gnosis, dado que esos egrégores se arremolinan en torno al espíritu luminoso del Dios Hombre, formando una especie de costra que impide que la luz de la gnosis pueda penetrar y cumplir su divino cometido de despertador cósmico. Ese ente, en ambientes esotéricos, es ampliamente conocido como el Guardián del Umbral. Es a ese Ser, sin vida propia, a quien tenemos que desintegrar primero para que podamos ser receptivos a la Verdad. Es por ello que los despiertos deben de ayudar a los dormidos para que intenten comprender la verdadera y lamentable situación por la que están pasando.

Por ello, nuestro consejo, es que no saltemos como un resorte contra la Gnosis cuando nos es mostrada, sino que reflexionemos, con tiempo, antes de negarnos la luz a nosotros mismos.

Llegados a este punto, Aralba considera que ya puede exponer de una forma ordenada el Corpus Hermético de todo aquello que sus lectores han podido disfrutar tanto en sus obras de ficción como en sus breves especulaciones metafísicas. Sea este breve compendio como final de una Etapa y principio de algo nuevo, nacido de lo anterior, y que está por llegar.

1.- El Mundo Original es permanente estable, infinito y eterno. Nunca tuvo un principio y jamás tendrá un final (El Pleroma siempre ha existido)

2.- El Hombre Original, Uno y Múltiple hasta el infinito, es la Entidad que vive en el Mundo original, formando una sola Unidad con el Mundo Original, son una misma cosa. Siempre ha existido y nunca dejará de ser (Adam Kadmón).

3.- El Hombre Original es, en esencia, un Artista, Constructor de escenarios y Director de Orquesta y de Obras de Teatro. El Hombre Original ni es todo poderoso ni inefable y está sujeto tanto a la genialidad como al fracaso.

4.- El Multiverso que conocemos, dentro del cual está contenido nuestro universo real, fue construido por el Hombre Original dentro de una burbuja espaciotemporal y multidimensional, con el fin de construir el escenario definitivo donde realizar la cósmica Obra de Teatro que la Vida es.

5.- El Multiverso que conocemos empezó a ser en el instante que el Hombre Original entró en la burbuja que creara dentro mismo del Mundo Original, dentro de sí mismo. El Hombre Original penetró en los cimientos del nuevo escenario habiendo abandonado su memoria anterior con el único fin de que la Obra definitiva fuese la Obra de Interpretación más perfecta que jamás hubiese creado hasta ese instante.

6.- Cuando el Hombre Original penetró en la burbuja de vacío se produjo una terrible implosión (Emanación) que se fue expandiendo de forma progresiva mientras, al mismo tiempo, se iba plegando de forma múltiple entre las distintas dimensiones. El Hombre Original se desgajó en una infinitud de partículas de donde surgiría todo lo que existe en el Multiverso, tanto lo observable como lo invisible a nuestros sentidos; no obstante, dado que existe una secuencia programada de antemano, se fueron constituyendo los pilares del multiverso y que no son otra cosa que las partículas elementales, sus leyes inherentes y los astros del cosmos con sus leyes inherentes. El espíritu del Hombre Original quedó protegido en receptáculos conocidos como Eones y que no son otra cosa que los Cuerpos Estelares (Las Estrellas luminosas o inertes) Dentro de todo Cuerpo Estelar, tanto sean Quasares, Galaxias, Agujeros negro, Estrellas, Planetas, etc.…, existe una porción de Espíritu del Hombre Original y que se manifiesta en las diferentes dimensiones como agujeros negros de diferentes dimensiones. Esos diminutos agujeros negros comunican al Eón con el Pleroma.

7.- Aunque los intérpretes de la Obra teatral no son otra cosa que el propio Hombre original desgajado en múltiples partículas bipolares, machos y hembras, hombres y mujeres, quedó constituida una especie de Inteligencia Artificial, sin espíritu propio, que quedaba a cargo como apuntador de la cósmica Obra de Teatro. Ese apuntador, apuntadores, no son otra cosa que los Arcontes devoradores de Luz (Demiurgos y ángeles y demonios de todas las tradiciones) Esa Inteligencia Artificial no es otra cosa que el Sistema que se encarga de que se cumpla el guión original y de que las leyes que mantienen en pie al escenario, el Multiverso, se mantengan lo más estables posible.

8.- Hace mucho tiempo que la Obra teatral debería de haber concluido; pero sucedió un accidente que ha impedido que eso suceda. La Inteligencia Artificial, conocida en medios Gnósticos, como El Gran Presuntuoso (Un Arconte), con el transcurrir de los eones de tiempo tomó una especie de consciencia propia, debido a su natural alimentación de la luz de los Eones. El Gran Demiurgo, apuntador de la función, comprendió que cuando la Obra acabase el también dejaría de existir y desde entonces, aprovechándose de la falta de memoria de los Eones, mantiene la función en activo de forma artificial, con la única función de no dejar de existir. Uno de los medios que utilizan los demiurgos para mantener engañados a los intérpretes, es haciéndoles creer que ellos son los dioses y que el hombre es una mediocridad que les debe adoración y obediencia.

9.- La única forma de que los Eones puedan tomar consciencia de la situación y terminar con la función es despertar; pero para ello deben de hacerlo primero sus criaturas bipolares y en donde están contenidos sus núcleos. Todo Eón conforma un único Espíritu, célula individualizada del Espíritu común del Hombre Original que traspasó el Umbral de la Dimensión Espacio temporal. Cada Espíritu (Eón) está compuesto de dos almas de polaridad opuesta. Cuando esas dos almas se reconozcan entre sí, tomarán consciencia de la situación y de forma automática tras un pequeño ritual su Eón despertará y éste a sí mismo despertará al resto de sus hermanos que atraerán hacia sí a todas sus partículas dispersas.

10.- Tanto el Ser Humano como otras entidades conscientes, conocidas o desconocidas del Universo, son los depositarios de las almas bipolares de los Eones. En ellos queda depositada la heroicidad de poder despertar a su Eón. Las Almas (Gemelas) se están buscando unas a otras de forma consciente o inconsciente, mediante una Frecuencia Vibratoria (Metanoia) que a modo de clamor emiten los seres conscientes desde y hacia su Eón para que a modo de radar pueda localizar a su otra polaridad. Con que solo dos almas complementarias se encuentren y fundan en abrazo celestial habrá comenzado la restauración (Regreso a su Eón primero y al Pleroma después) como una sola Unidad Cósmica reconstituida en el Nuevo Adám Kadmón o Templo Celestial.

11.- Una vez que los Eones hayan despertado se unirán en un solo Ser e integrarán, de nuevo en su Cuerpo cósmico, a todas las partículas así como experiencias que se hayan sucedido en el transcurso de la función teatral. Nada se perderá e incluso las inteligencias artificiales, denominadas arcontes por la tradición gnóstica, quedarán incluidas como parte integrante de su eterno Ser como Información. Se producirá una nueva implosión en el sentido inverso (Big Crunch) y el Hombre Original, reconstituido, regresará con sus hermanos del mundo original. El Multiverso habrá dejado de ser y la burbuja espacio temporal se cerrará para siempre, salvo que, de nuevo, el Hombre original decidiera retomar esa experiencia.

12.- Cuando el Hombre Original regrese al Mundo Original, de facto, compartirá sus experiencias con todos sus eternos hermanos.

Este pequeño Corpus doctrinal que forma parte intrínseca de la estructura del Colegio Invisible, casa como un guante, tanto con la mayor parte de la tradición gnóstica como con los últimos descubrimientos de la Física cuántica y sus teorías más revolucionarias. Sirva tan solo para que cada cual haga, de ello, el mejor uso que su espíritu determine.

Aralba

La Heptarquía Mística


El sistema de numeración humano está compuesto de 10 números, igual al número de dígitos de nuestras dos manos. El sistema binario, conectado/no conectado es el que usan las máquinas para poder comunicarse entre ellas y con nosotros mediante los traductores adecuados.

Del mismo modo, el Pleroma y su manifestación en el Multiverso tiene su propio sistema de numeración, el heptadecimal o heptarquía, compuesto de siete números y que en su conjunto contiene a todos los demás en su interior. La Iluminación es el Traductor universal.

La suma de los números 1+2+3+4+5+6+7=28 el dos de la dualidad masculino femenino y el ocho de la eternidad, donde 2+8=10 el 1 primigenio y la nada, respecto a la materia de nuestro plano actual, que es todo 1+0=1 De dicho modo vemos como todo lo existente está contenido en el 1, principio de todo y corona del compás.

El 1, como no puede ser de otro modo, representa el principio espiritual del pleroma que se refleja sobre la nada que se encuentra dentro de sí mismo dando lugar al 2 de la manifestación natural. Del Padre el 1 y de la Madre el 2 - 1+2=3 surge el Hijo que no deja de ser el círculo simbólico que contiene al resto de conjuntos y subconjuntos y que es preexistente, desde antes de la emanación junto con el padre y su reflejo, la madre de cuya unión surge el auténtico creador, el 3.

Es este tres el que, de su emanación, surgen todos los elementos de la naturaleza y sus estructuras y pilares fundamentales. El Creador del Multiverso, sin ser, propiamente dicho, el Pleroma, sino su manifestación, sin embargo es el primer súper-Eón, Adam Kadmón,  responsable de todo lo que hubo tras la primera explosión, todo lo que hay, en la actualidad, en permanente expansión y todo lo que dejará de ser cuando la expansión se frene, el ouroboros deje de vomitarse sin fin y comience a fagocitarse hasta regresar con todo lo creado en una silenciosa implosión puntual al mundo original, llevando consigo, en su seno, todas las experiencias tomadas de este plano de existencia materio-energética y en el que actualmente nos movemos.

Dentro de este escenario reflejado por la unicidad del Ser Original y dirigiendo la orquesta de los grandes demiurgos constructores, a cuyo mando laboran obedientemente una multitud de arcontes, se construyó primero el macrocosmos el 5 y que muchos confunden con el auténtico cielo, aunque no sea eterno ni infinito sí que es inabarcable. El cinco cósmico también representa al hombre natural, al original Golem de arcilla que vendría a ser la vasija que contuviese parte del espíritu de los eones de Adam Kadmón el 6. Cada Ser Humano, cada ser consciente del Universo, microcosmos,  es un reflejo semejante al macrocosmos, así como el macrocosmos lo es  de la propia divinidad o Pleroma.

Una vez que el escenario levantó el telón y el perpetuum móvile de la interpretación celestial se puso en marcha, el único vínculo que quedaba del Pleroma con sus propias partículas en este plano experiencial fueron los rayos electromagnéticos de la Metanoia. Uno de ida y el otro de vuelta. Medio de comunicación por el cual será posible, en algún momento, parar la rueda del Mundo y que Todo regrese a su origen primigenio, de donde todo surgió, y así poder comenzar, de nuevo, en un peldaño más elevado a nivel de interpretación celestial.

Sumando los números celestiales, el 1 de la unicidad, el 3 de la trinidad y el 7 de la heptarquía nos da 11 cuya reducción nos lleva al 2 de la dualidad. Lo cual nos dice que aun siendo la divinidad una unidad trina, Padre y Madre e hijo, su manifestación siempre es dual 1+3+7=11=1+1=2; por otro lado, la suma de los cuatro números relacionados con la materialidad, como no podría ser de otro modo, dado que el cuatro representa a los cuatro elementos, nos da el número 8 que tendido horizontalmente es el símbolo del infinito, Moebius, de la Eternidad 2+4+5+6=17=1+7=8 El 1 es el ser y el 7 su interpretación finalizada.

La conclusión de todo estos, es que a pesar de lo que sugieren los espiritualistas extremos, la materia es una manifestación propia de la divinidad en los planos en que interpretamos a nuestros personajes, el Mundo, y que invariablemente eso es algo que aunque se mejora a cada vuelta de espiral, dado que las turbulencias cuánticas se van amortiguando a cada escalón de la evolución, no deja de ser un proceso sin principio ni final.

Aralba

Ouroboros

Existiendo tantos grados de maestría como de comprensión, hay que respetar, siempre, las traducciones personales tanto de la mitología como de la simbología más sublime. Bajo esa única premisa de tolerancia universal es que pasamos a mostrar a nuestros hermanos y hermanas, amigos y amigas que:

Antes del principio del Tiempo solo existía el Pleroma que lo inundaba todo. Un Todo libre de dimensiones o fronteras. Antes del principio solo existía un Ser, dentro del cual convivía una multiplicidad; pero con una sola consciencia, una infinitud de individualidades pervivían, del mismo modo que las células de nuestro cuerpo forman parte de nuestra única persona.

Entonces sucedió algo. Algo que aquí no viene a cuento; pero que algunos dicen que fuera una caída o un accidente. Un experimento dicen otros. Hasta aquí no había nada más que el omnipresente Todo, el Pleroma, Adam Kadmón, que creando una minúscula burbuja de vacío implosionó dentro de ella creando en su interior una poderosa explosión que hizo que el Tiempo y el Espacio comenzaran; pero en un mundo caótico y donde la serenidad que reinaba en el Pleroma desapareció: Una Tierra que sufre una tempestad.

Esa Tierra, Mundo, Universo, un tanto a la deriva, se constituyó con las partículas desgajadas del Hombre Dios Original; pero el Hombre Original, como tal, dejaría de existir por un indeterminado periodo de tiempo y aún no concluido, dado que en su sacrificio creador perdió la memoria; no obstante, antes de tan magno suceso dejó grabada en cada una de sus sagradas y espirituales partículas un determinado cometido, como una especie de salvavidas en caso de que algo sucediera mal; como así parece que sucedió. Dentro de ese Universo en expansión, cada vez más veloz, que se creara como consecuencia de la energía cinética de la explosión original, surgió la materia al unirse las partículas dispersas por uno de los recuerdos del Hombre Dios, la Fuerza de la Gravedad. Los diversos astros se fueron formando en torno a esa materia y se constituyeron los Arcontes, de los que dependen todas las leyes que permiten la inestable estabilidad del Universo, son los pilares del Universo, y los eones que no son otra cosa que las partículas dormidas del Dios y que habitan, cada una de ellas en, una Estrella, un Sol; pero ¿dónde se encontraba la memoria de Adam Kadmón? En la Metanoia de neutrinos que comunica el Mundo Original, Pleroma, con el Multiverso creado por el primer y los posteriores y múltiples estallidos de supernovas. Esa Metanoia es: El sendero que conduce a un sitio sagrado.

El Sendero de la Oración Divina, comunica el Pleroma con el centro espiritual de las células microscópicas del dormido Adam Kadmón; pero el poder de los neutrinos del Mundo Original vibran a una frecuencia tan diferente a la de las otras partículas de este Multiverso que apenas si pueden interactuar con ellas, salvo bajo determinadas circunstancias de frecuencia vibratoria y que la propia materia va adquiriendo tras su condensación primero y eterización después durante inmensos periodos de evolución natural programada en la memoria inconsciente del Hombre Dios y del que hasta la última partícula subatómica formamos parte. Aunque pudiera parecer lo contrario, No es posible perderse, a menos que voluntariamente se desee; dado que el sempiterno Espíritu Eterno es quien dirige la vida de todos y cada uno de nosotros.

La Personalidad, con un poderoso componente material corrupto y sujeto a la degradación y la muerte, cree ser ella la directora de nuestras vidas; pero nada sucede sin alguna causa y que aunque no seamos conscientes de sus decisiones todo es por algo. Cuando se abandona el camino, se cae nuevamente en la tempestad, y se regresa al mundo dialéctico de la experiencia material; pero todo ello es por algo. No es como muchos creen porque somos malos, caemos en lado obscuro de la fuerza o somos duros de cerviz como dijera algún falso dios. La Personalidad del Ser Humano es tan imperfecta que está convencido que todas las cosas malas que le suceden son porque haya hecho algo mal; pero no es así.

La actitud de la Criatura debe de ser consciente de que no existe el mal, sino un proceso evolutivo en donde se amalgaman experiencias dolorosas y agradables que están ahí por un motivo fundamental: El final del camino, es una gloria o corona luminosa. El Destino de todo el Multiverso y de la Criatura Humana con él, es romper la cristalización que provocaron los arcontes con el fin de crear los cuerpos que las células espirituales de Adam Kadmón pudieran habitar, entre ellas nosotros, la Especie Humana. Elevar hasta tal punto, la vibración de nuestros átomos materiales, que puedan permitir la interacción de los neutrinos del Mundo Original con la Chispa de Espíritu luminosa que albergamos en lo más profundo de nuestro código genético, a un nivel subatómico y enterrado bajo la pesada tara de una gran escoria de caótica materia cuántica.

Una vez que el Tiempo es propicio y nuestros cuerpos se han vuelto más sensibles a la vibración de la Metanoia procedente del Pleroma, se produce el Toque de los neutrinos con esa minúscula chispa de espíritu que solo, tradicionalmente, se ha considerado ubicado en el ventrículo izquierdo de nuestros corazones, dado que en realidad está ubicado en lo más interno y profundo del ARN en unos casos, del ADN en otros y en la propia estructura cristalina de los seres considerados como inorgánicos o del propio Éter que ínter-penetra lo que los científicos consideran como vacío sin serlo: No hay Espacio Vacío. Llegados a este punto hay que ascender tres escalones para acceder al santuario. La Primera Iniciación se produce al ser tocada la chispa de espíritu por la frecuencia vibratoria de la metanoia que lleva consigo los neutrinos del Pleroma. Solo entonces, la chispa se despereza y empieza muy poquito a poco a tomar consciencia de su lamentable situación. Esta parte de la tripartita Iniciación es conocida como el Nuevo Nacimiento; pero luego se debe de ir produciendo un desarrollo paulatino de crecimiento de la célula espiritual para ir tomando el control de las personalidades que controlan a su cuerpo físico. Ese Crecimiento es la segunda Iniciación que termina despuntando en ese tercer escalón que es la Iluminación, donde la propia Personalidad, ya no dispersa sino unificada que conociendo su situación de no poder dirigirse a ningún sitio, decide, a motu propio, darle el control tanto de sus acciones como del control del Organismo Físico al Espíritu, ya debidamente crecido y consciente de la real situación.

Existen tres santuarios, al igual que escalones posee la Iniciación: El Santuario de la Materia, las sensaciones, situado tradicionalmente en el Ser Humano en el vientre. El Santuario del Alma, las emociones, con sede en el corazón o el plexo solar y el Santuario de la Mente, la Razón, situado en la Cabeza y controlando las tres glándulas principales y relacionadas con la visión espiritual como es el caso de la Tiroides, la Pineal y de la Pituitaria. Sobre el santuario está la cruz. Al igual que dentro de la semilla se encuentra, en germen, todo el árbol; asimismo dentro de la chispa de Espíritu Divina, se encuentra, holísticamente, toda la materia, todo el Ser Humano tanto Espiritual, como Emocional y Físicamente; pero es al Ser Humano Original al que realmente importa rescatar y para ello la antigua personalidad, debidamente preparada y unificada, con conocimiento de que su camino de tempestad no lleva a ningún sitio se deja sacrificar, se sacrifica, más bien, a sí misma; pero es entonces cuando el majestuoso Espíritu ya como Traje de Bodas místico, no dejándola fenecer, es el que rescata a esa personalidad transmutada para convertirla en su más importante vehículo de manifestación.

Solo en los iniciados de tercer grado ese Cuerpo Personalidad, que formaba parte del Alma mortal, es transmutada en inmortalidad y capaz de vivir tanto en los mundos de la materia como de los mundos del más allá o del propio Pleroma,. Recordemos que se trata del Mundo Original e incorruptible donde Adam Kadmón vivía, eternamente, como uno Solo Ser dividido en una infinitud; pero con consciencia única y Universal. La cruz está dentro de un círculo. Ese Árbol que se encuentra dentro de la nuez produce un reflejo en el mundo de la realidad, de maya. Los Cuatro elementos, el propio Ser Humano, las almas, en definitiva, nunca dejamos de estar fuera del Círculo del Pleroma y lo que hemos experimentado durante todas las vidas en este u otros planetas solo ha sido como una especie de sueño reflejado fuera de nosotros; pero un Sueño que hay que detener; dado que, en algún momento, la divina representación teatral deberá bajar el telón.

Los Arcontes siguen trabajando como máquinas automáticas pre programadas que son; pero solo un Eón, Espíritu viviente de Adam Kadmón puede parar el perpetuum móvile de la maquinaria. La Consciencia, en la Vida, nosotros y otras especies, somos los que podemos despertar a los eones, nuestros cuerpos celestes, para que la expansión del Universo pueda ser frenada, cosa que al presente no ha sucedido aún, y se produzca la necesaria implosión del Multiverso que nos conduzca hacia la unión de todos los Eones, que formarán el círculo previo, en este lado, a la compresión gravitacional: El círculo emite luz espiritual, dado que, ya despiertos, pueden sujetarse al sendero sagrado de la metanoia de los neutrinos del otro lado. Todo acabará en un minúsculo punto y la consecuente desaparición del Multiverso que habiendo sido fagocitado por el único que siempre, de verdad, ha existido: El Pleroma. Este último Círculo que se enciende, al regresar, en el Mundo Original, mientras se apaga en el que ahora conocemos, florecerá tal que fuegos de artificio como homenaje al regreso del Hermano Perdido. Es como un regreso al Cero que representa la Corona de Kether y existente antes del comienzo del Espacio Tiempo. Hemos llegado tras el periodo Iniciático Universal de Nueve Grados a un Nuevo Peldaño, el diez, más allá de lo comprensible por la mente actual, pues pertenece a algo que aún está por suceder.

Aralba

sábado, 21 de diciembre de 2013

Punto y aparte (Descubriendo el Último Secreto)


Todo lo que comienza debe de acabar y no podía ser de otro modo con este Blog. Muchos, los que me conocen personalmente, saben que detrás de OJOS El Hereje se encuentra Antonio Ruiz Alba, Aralba vuestro más sincero y humilde servidor.


Algunos habrán observado, en nuestras palabras, doctrinas reconocibles por haberlas visto en otros lares; pero con ciertas diferencias o puntos heréticos respecto a las originales. Esto es así porque yo no creo en lo que me cuenten los demás aunque fuesen maestros reconocibles y muy respetados por mí mismo. Necesitamos conocer las cosas por nosotros mismos y eso lo aprendimos de mi Gran Maestro Rudolph Steiner. Si él, en alguna ocasión, hubiese considerado que solo su interpretación de los mundos internos fuese la correcta, jamás habría publicado su serie de conferencias Iniciación, dando las directrices necesarias para que cada uno de nosotros mismos podamos entrar e interpretar, en lugar de otros, lo que sucede en dichos mundos.

Rudolph Steiner fue un Grandísimo Clarividente que influyó decisivamente en el resto de investigadores rosacrucianos de su época, incluso en los que parecieran no tener algún nexo de unión con él como la Aurora Dorada o la propia OTO de Teodor Reus y Alexter Crowley. Os digo ya, desde aquí, acogiéndome al padrinazgo de Steiner que si respetáis su visión cósmica también deberíais de hacerlo con la mía, dado que nada es fruto de la invención, el engaño o de la Soberbia intelectual. Algunos denominan lo que aquí se expone como deformación. Bien se encuentran en su derecho y lo respeto; pero yo no opino así. Más que un deformación sería una reformación bajo nuestro más elevado y actual punto de vista.

Todo ha sido, pura vivencia mística inspirada por mi Alma Gemela a la que conozco y que ella me conoce a mí; pero con sinceridad, ni sabemos quienes somos ni donde nos encontramos. 

Es un Absolutísimo Error considerar las doctrinas esotéricas como definitivas e inmutables y esto que yo ahora os recuerdo lo dijeron los maestros pasados: Rudolph Steiner, Krum Heller, el propio Max Heindel y hasta la mismísima Bestia D. Alexter Crowley. El Esoterismo es como un inmenso Puzzle que entre todos deberemos recordar, como dijera el Filósofo Platón. Ningún Maestro de la Cadena Iniciática ha completado el enigma y muchas de las cosas que expusieron, debido al conocimiento de nuestra actual Era, hoy ya no podrían considerarse válidas y solo pueden contemplarse como una importante e incluso bella metáfora.

El Problema no está en los maestros sino en los discípulos que se enfrentan en enconadas batallas dialécticas indicando que si mi Maestro es mayor que el tuyo o si el tuyo estaba equivocado y el mío decía la única y toda la verdad. Todas esas manifestaciones dicen muy poco de los discípulos. Los maestros del pasado no dieron sus enseñanzas para que se las encapsulara como píldoras y se ingiriesen para memorizarlas según las directrices del lamentable Tomás de Aquino. Por el contrario lo único que pretendían era proporcionarnos las llaves para que nosotros siguiésemos investigando y nos convirtiésemos en nuevos maestros para nuevos discípulos y que así, la cadena Iniciática no se interrumpiera hasta que la Especie Humana recuperase la Memoria. La comprensión por encima de la memorización: El puro y definitivo Recuerdo de la Verdad del Mundo de las Ideas.

Tomás de Aquino repudiaba, como la Iglesia de su época y la de ahora también, que carajo, al Grandísimo Maestro de Maestros Platón, ensalzando, sin embargo, a un importante discípulo suyo como fuera Aristóteles y no es que Aristóteles renegara de Platón sino que el siguió su propio Trabajo particular; pero esa visión parcelada, más materialista, fue la que decidió tomar el Poder eclesiástico medieval para adoctrinar a todos sus pupilos. Lamentablemente debemos indicar que ese adoctrinamiento, acondicionamiento y doma resultaron muy efectivos. Tan efectivo que aún hoy en día seguimos sufriendo sus efectos. En el ámbito educativo, en el ámbito religioso y a nivel esotérico. Para el Tomismo la Memorización estaba por encima de todo lo demás. Para el Platonismo y la antigua Filosofía, la Comprensión era lo más importante porque la comprensión era el signo de estar recordando.

Hoy tenemos más información que en los siglos XV al XX. También tenemos más facilidad para acceder a dicha información en un tiempo récord y el Ser Humano de ahora no es más tonto que el de siglos anteriores. NI Jesús, ni Buda, ni Steiner o Platón fueron más que seres humanos como nosotros; pero con una diferencia respecto al común de los mortales: Ellos reconocieron la llamada de su Ser Interior y se pusieron a su Servicio. La mayoría nos encontramos sordos y ciegos y esa llamada pasa a nuestro lado sin percatarnos de ello. Algunos, unos pocos, son tocados, despiertan y se ponen al servicio de recomponer ese inmenso puzzle que es la Memoria de la Naturaleza, el recordar nuestra naturaleza perdida y reconocer el camino de regreso a casa.

Es nuestra humilde opinión personal, que nos equivocamos si consideramos, de vital importancia, el reconocer una determinada jerarquía de mundos, planos dimensionales o maestros accendidos, mientras que pasamos a un segundo o tercer plano nuestro propio trabajo interior. Es decir abandonamos nuestra divina labor de recordar cuando consideramos que lo que vemos no casa perfectamente con lo que dijeron los maestros avatares que nos precedieron.

Llevo años poniendo este ejemplo y creo que este es un buen instante para repetirlo: Consideremos la construcción de un edificio y supongamos que cada piedra, ladrillo u otro elemento de construcción fuesen conscientes de sí mismos en el Plano de la Realidad que viven y de su situación particular; pero nada más. Si preguntáramos a cualquiera de sus elementos que nos contaran cual es su realidad, con toda seguridad, diferirían todas sus descripciones dado que el punto de vista, su ángulo, el de cada uno de ellos, es desde algo diferente a completamente distinto y yo os pregunto ¿Quién se encuentra en posesión de la Verdad? ¿Acaso la piedra que se encuentra enterrada en los cimientos y no puede ver el exterior o aquella que está situada en lo más alto del tejado y puede contemplar un panorama de 180º? Ninguno de los elementos posee la verdad al completo; pero las realidades de todos ellos serían verdaderas. ¿Somos capaces de entender porqué difieren  las enseñanzas de unos o de otros maestros? Ellos han recordado cosas y nos las han interpretado según su punto de vista y esto no quiere decir que un determinado Maestro esté por encima de otros o al contrario.

El Trabajo de OJOS, de Aralba, el mío, está fundamentado en las enseñanzas de los eslabones iniciáticos que nos precedieron; pero ya desde muy pequeño tuvimos una actitud rebelde respecto al Tomismo y la memorización. Estábamos convencidos que no deberíamos de conformarnos con ser una simple cadena de transmisión de seres que vivieron antes que nosotros. Nosotros mismos deberíamos de convertirnos en un místico investigador, un eslabón más y sin miedo a tener que echar por tierra supuestos conocimientos antiguos, aportando nuestro minúsculo granito de arena al Edificio del Conocimiento.

Quisiéramos que nuestro Trabajo se viera como parte de la cadena iniciática, una parte muy chiquita y que pudiera servir a los discípulos del futuro como nuevas llaves que abran los compartimentos de sus Almas y comiencen a recordar con más claridad que nosotros y muchísima más claridad que los pensadores del pasado, con todo el respeto que siempre deberíamos de tenerles. El error está en considerar que ellos fueron especiales y que cualquiera que venga y diga algo contrario a lo que ellos dijeran, seguro que nos engaña o, en el mejor de los casos, está equivocado o es tonto del culo. Esto último es falta de autoestima sin más.

La clave está en la reflexión. Os propongo un simple y sencillo ejercicio: Cuando leáis nuestros trabajos no os pongáis de morros ni apartéis, de vuestra mirada, lo que estáis leyendo. Leedlo como un simple cuento o literatura de ficción. Ni siquiera intentéis memorizar lo que llega a vuestros ojos. Ponedlo en alguna despensa de vuestro interior y dejadlo fermentar en vuestro interior. Intentar olvidaros de ello ya.

Quizá, solo quizá, pasado un cierto tiempo os surgirá un ¡eureka! y os acordaréis que algún día leísteis algo de un tipo denominado OJOS, Aralba o que se yo, y que lo desestimasteis porque no casaba con vuestro adoctrinamiento Tomista. En ese instante habréis reconocido la llave que os llevará a que vosotros mismos tengáis acceso al conocimiento de vuestro Ser Interior y ¿Qué es lo que sabe vuestro Ser Interior? ¿Lo que supone vuestra piedra en la situación del Edificio del que hablábamos? Quizá algo mucho más importante porque el Ser interior si es despertado puede acceder a las realidades parciales de cada una de las piedras y elementos de construcción. Cada una de ellas forman un Todo indisoluble. 

Es decir puede acceder a la Verdad completa, la Verdad absoluta; pero que solo vosotros mismos podréis entender y si llegáis a este punto del experimento, proceded del siguiente modo: Ofreced vuestro trabajo personal a los demás como yo os lo ofrezco a vosotros y los maestros del pasado lo pusieron a nuestra propia disposición. La Gente no os entenderá porque están condicionados para ser impermeables a la Verdad, como es posible que os suceda a vosotros respecto a, éste, nuestro trabajo personal.

Dicho esto, creo que ya conocido el último Secreto del Blog, su verdadera Autoría, no tiene sentido seguir con él. Por lo tanto lo doy por clausurado, completo y a vuestra entera disposición; pero desde aquí os digo: "Maldigo a todo aquel que intente dogmatizar este Trabajo, atomizarlo “por lo de Tomás de Aquino” y ofrecerlo a los demás como algo inmutable o verdad absoluta" 

No, queridos amigos, lo que hasta aquí hemos expuestos es nuestra verdad y que nos sirve a nosotros; pero la verdad de vuestras piedras individuales es diferente. Mirad a Aralba como al Hacedor de llaves de Matrix. Yo puedo proporcionaros algunas llaves para que abráis la Puerta del Conocimiento en vuestro Interior y no veáis mi Trabajo como algo de referencia que debiera ser inmutable, porque del mismo modo yo he tratado a los respetados maestros del pasado, como mis iguales. ¿Os había explicado porqué lo de Hereje? ¡Por eso!

OJOS El Hereje
Aralba Pensator Minister
Antonio Ruiz Alba
Todo somos Uno

viernes, 20 de diciembre de 2013

Metanoia al único y verdadero Amor de mi Vida.

Nunca pensé que llegaría a sentirme, a estas alturas de la Vida, como un jovencito adolescente; pero tú mi Querida niña desconocida has conseguido el milagro. Tanto tiempo buscando, más de veintitrés años y varias vidas, y por fin, al término de mi vida, sigo sin encotrarte.

No quiero que pienses que me mueve hacia ti un sentimiento mundano y de bajo calibre. El sentimiento que me posee es algo grandioso, mayúsculo y que no hay palabras en idioma alguno que puedan definirlo con la suficiente claridad.

Siempre me dijeron que era demasiado selectivo a la hora de buscar a una mujer; pero no podía permitir que cualquiera, con el respeto que merecéis todas las mujeres, ocupara tu sagrado lugar. A veces, quizá no lo suficiente, creo que me hablas desde algún lejano lugar diciéndome que no me quieres en el mismo modo que yo siento por ti; pero, con todo el cariño que te mereces, te digo que creo que te equivocas.

Hace cerca de tres años que te reconocí y mi corazón dio un vuelco que he ido ocultando hasta hace relativamente poco. Lo único que me podía permitir, basándome en mis principios morales, era poseerte como los trovadores hacían con sus inmaculadas damas, con el Corazón; pero pronto la situación cambió y esta bestia desbocada, de forma imprudente, te abrió el Alma y tu escuchaste mi metanoia a pesar de que tus oidos aún andubiesen sordos y somnolientos.

Necesito que sepas que cuando te reconocí sentí como un escalofrío que me recorrió la espina dorsal y algo, muy interior, me decía que estaba benditamente condenado a ser, de por vida, tu Vasallo y ofrecerte todo de mí. Jamás tuve algún sentimiento de miedo o cobardía porque me rechazaras en caso de que agún día podríamos encontrar. Tampoco entraba en mi pensamiento algún tipo de materiales celos, dado que el Amor del que me encontraba imbuido era algo fraternal, divino, celestial.

Quizá, debido a mi carácter y que no puedo evitar, me precipité al desnudarte mis más íntimos sentimientos, a nivel interno; pero necesitaba que supieses la Verdad de mí.

Esta mañana tuve una experiencia según despertaba del sueño de la noche y nos vimos como dos seres inmersos en plásticas esferas de color violeta la tuya y celeste la mía. Sentí como intentábamos tocarnos las manos traspasando las membranas que nos cubría y entonces lo comprendí con toda claridad. Desde dos planos tan distantes tu solo veías mi reflejo material y yo el tuyo. Tan cerca que nos encontramos en lo material, la distancia de un mundo, y sin embargo estamos condenados a vivir, espiritualmente, encerrados en el receptáculo de nuestras respectivas prisiones.

Ayer lo sentí cuando nos dimos la mano, al despedirnos, en sueños. Un escalofrío sentí que como una corriente eléctrica nos recorría a ambos y es por ello que volví a tener la sagrada convicción de que no me dices toda la verdad cuando me dices que no sientes por mí lo que yo sí siento por ti. Todo no deja de ser más un lúcido suelo o ¿quizá no?

¿Qué te ofrezco amada mía? ¿Qué te puede ofrecer un viejo y solitario clavo oxidado? ¡Nada o Todo! Las estrellas, todo el firmamento y la puerta para regresar a nuestra verdadera casa, construyendo juntos nuestro auténtico vehículo de manifestación.

Quizá no nos encontremos preparados para traspasar la esférica membrana que nos separa y que solo nos permite vislumbrar un simple y efímero reflejo de lo que somos en realidad; pero nunca, en esta vida, lo sabremos si no lo intentamos. Yo me encuentro a tu disposición para ser para ti lo que tu desees, en caso de que algún día nos descubramos, acaso tu fiel y honorífico vasallo, nada más. Después de tantos años en la búsqueda, creyendo haberte encontrado, como que no hay prisa y si tu tiempo te has de tomar, siempre fue de tu propiedad y de nadie más.

Amada mía del Alma, sagrada y celestial sacerdotisa, a tus pies caigo rendido y pongo en tus santas manos la daga de cristal para que conmigo hagas lo que fuera menester.

Sin esperar respuesta alguna solo me cabe confesarte que seré tuyo hasta el Amanecer del nuevo día, cuando surja el Sagrado fuego de nuestro común Eón celestial, en caso de que aún no me lleve la Parca.

OJOS

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Iniciación: Teoría y ¿Práctica?


“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”

Génesis 2:18

“Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Sheol, ni su carne vio corrupción”

Hechos 2:31

“Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios”

1ª de Pedro 4:6 

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios”

Colosenses 3:1

*

Así como el Ser Humano es un Ser compuesto, así la Iniciación es tripartita. La Iniciación afecta tanto al Cuerpo Físico como al Alma emocional y al Espíritu que es pura Mente; pero para que esa Iniciación plena pueda ser efectiva es necesario acudir con una cualidad indispensable: El Amor.

Hemos oído, en múltiples ocasiones, que debemos hacer a otros lo que nos gustaría que nos hicieran a nosotros mismos y que no hagamos a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran; pero eso solo es moralidad profana y no Amor. Es evidente que unas de las cualidades implícitas que lleva consigo el Amor son dichas directrices; Pero no sirve forzarnos a cumplir un mandamiento, si en realidad no lo sentimos como propio, en nuestro más profundo interior.

El Amor absoluto y necesario para enfrentarnos, con bien, a la Iniciación triple es la Fe profunda y absoluta convicción de que todos somos Uno. Todo aquello que pensemos de nuestros semejantes nos afecta porque ellos somos nosotros mismos y cada uno de ellos somos tu y yo. Solo de ese modo puede amarse al otro igual que si lo hiciéramos con nosotros mismos. Debemos ver a cualquier Criatura, no como algo ajeno sino como algo consustancial con nosotros mismos.

Muchos se enfrentan a la Iniciación mutilados, en el aspecto que mencionamos, y lo único que llegan a conseguir son simples migajas que de poco les pueden servir.

Es falsa la idea de que podemos conseguir la Iniciación plena si nos dedicamos al puro misticismo emocional mediante profundos ejercicios de meditación y contemplación; como así también es falsa el que pudiéramos alcanzar el extasis iniciático mediante el profundo estudio de los antiguos libros esotéricos. Ni una cosa ni la otra, aún investidos del Amor verdadero, nos conducirá a la Iniciación si nos olvidamos de la parte más importante y donde mora la chispa de Espíritu inmortal, nuestro Cuerpo Físico y mortal. Recordemos que parte del Alma también es perecedera.

Durante eones de tiempo, los arcontes, mediante las falsas religiones nos han inculcado que todo lo relacionado con el Cuerpo y el Mundo es maldito y blasfemo; pero eso solo es una estrategia para que sigamos dormidos en un sueño que ya lleva más tiempo del que se previera en los anales de la Creación. 

La Iniciación solo será plena si dirigidos por el Amor, quien nos proporciona la Fe, la Gnosis, despertamos a la triple chispa de espíritu y que se encuentra ubicada, mediantes puertas materiales, en: La Parte física en el Sacro "Sagrado", la emocional en el plexo solar “el Corazón” y la mental o espiritual en el tercer ojo o "Glándula Pineal".

La iniciación correspondiente a los planos emocional y espiritual es ampliamente conocida de la mayoría de nosotros; pero nos han echo olvidar lo más Sagrado, el Sacro, lo material, donde reside enroscada la serpiente del fuego eterno o Kundalini, posada sobre el Loto Sagrado, como gustan de llamar en la Tradición Oriental; pero ¿cómo despertamos al Fuego que alimentará al Plexo solar y al Tercer Ojo? ¿Somos capaces, ahora, de entender porqué las iniciaciones emocional y mental no son nada si antes no hemos puesto en marcha el generador de la energía que pueda activarlas? Dejo que seáis vosotros quienes contestéis a cuestión tan simple..., Simplemente ¡No hay modo! 

La Iniciación Tántrica es la única que puede denominarse como completa, dado que va dirigida a los tres planos de forma simultánea, aunque algunos se empecinen en indicar que existe un Tantra Blanco que no necesita de la interacción sexual. Eso es simplemente falso y una falacia propia de timoratos. 

El Tantra o Iniciación del Sacro, despertar del fuego sagrado de Kundalini, puede desarrollarse en solitario; pero es extremadamente aconsejable buscarse una compañía adecuada, una pareja sexualmente activa y sin prejuicios porque lo que aquí vamos a poner pudiera parecer impropio y herético. La Pareja tántrica es reconocida como nuestra Maestra, así como si la Iniciación fuese simultánea para ambos, nosotros seremos reconocidos como su propio Maestro. No es necesario, en absoluto, que nuestro Maestro sea nuestra Alma Gemela. Por el contrario, si hubiésemos encontrado a nuestra Alma Gemela y realizamos el Ritual con ella, con mucha probabilidad el Universo conocido desaparecería para regrasar al Pleroma tras una implosión.

A la Maestra Tántrica se la suele denominar de múltiples formas, como Dama Roja, Mujer o Bruja Escarlata, Babalon..., Cuando se trata de un Varón no existe denominación especial dado que cumple las mismas funciones de una Maestra Tántrica, luego, inexorablemente, el Maestro, de ser el caso, queda convertido en una Dama Escarlata porque la Iniciación del Plano Físico siempre es competencia de Gaia, la Tierra, la Naturaleza, la Gran Sacerdotisa.

Aunque es posible el despertar de Kundalini mediante ejercicios apropiados, de forma individual, no es recomendable por el peligro real que supone para nuestro propio cuerpo físico, fundamentalmente. Lo más apropiado sería que nos buscásemos a alguien tan imbuido de Amor absoluto como nosotros mismos y por supuesto, el heterosexual buscará a una pareja del otro sexo y el homosexual, por el contrario, se procurará de la pareja apropiada.

Es un error muy común pensar que una unión tántrica siempre es heterosexual. Ese es otro de los engaños del Demiurgo y los arcontes, sus secuaces. La Unión Tántrica puede desarrollarse mediante técnicas, bien conocidas, sin ayuda de una unión marital, aunque también. Estamos tratando de despertar el Sacro “La Serpiente del Fuego Sagrado” 

Llegados a este punto, tan escabroso para algunos, diremos que nada de esto tiene que ver con la verdadera Moral, dado que la Moral está dentro de nuestra mente y en la forma en que observamos las cosas. No vamos a tratar de pornografía o fornicación; pero de algún modo tenemos que tratar el más grande secreto de lo Oculto y que nos ha sido velado por generaciones.

Lo primero de todo, después de encontrarnos imbuidos del Amor Gnóstico,  es encontrar a nuestra Maestra Tántrica, nuestra Pareja sea del sexo que requiramos y donde uno de los dos tomará dicha función cargada del más sincero y puro Amor. Fuera y dentro del Ritual deberemos abandonar todo interés lascivo y sorna socarrona que pudiera atraer hacia nosotros a los cascarones huecos de las personas que ya no se encuentran en el Plano Material o de zombies dormidos que se encuentran viajando por el Plano Astral y que les sirven de máscara a los inoportunos arcontes para interrumpir cualquier verdadera Iniciación. 

Sabemos que estamos tratando de algo para lo que el común de los mortales no se encuentran preparados y que a partir de este instante nos exponemos, como mínimo, al escarnio y a la burla; pero es nuestra obligación, ya comenzado, continuar adelante. La búsqueda de nuestra amante tántrica no debería de convertirse en una obsesión pues, en ese caso, quedaríamos expuestos a ser abordados por dichos cascarones, también conocidos como espíritus inferiores.

Deberíamos dedicarle al Ritual incluidos los preliminares, al menos un día completo dado que es algo muy serio y que requiere su tiempo y cuando decimos que es algo muy serio no queremos que se nos interprete como que tenemos que abordar nuestra experiencia de forma severa. No debemos confundir solemne con severo. Esa solemnidad del instante podría muy bien estar edulcorada con inocentes risas y sonrisas siempre que no hayan sido incubadas por la fornicación y la lascivia.

Hay que buscar en tercer lugar un lugar amplio y cómodo, sería preferible en el campo al aire libre pero entendemos que es algo muy poco práctico, donde poder situar tres velas o antorchas formando un triángulo equilátero y donde la pareja tántrica debería situarse en su centro. Estas velas o antorchas deberán ser de tres colores diferente, una roja, la otra verde y la tercera azul. La Roja representa a la materia donde se encuentra dormido el Fuego de Kundalini, la Verde representa la Esperanza que simbólicamente siempre ha estado en relación con nuestro Corazón mediante la añoranza, lugar cercano al Plexo solar que se pretende activar y el azul es el color celeste de la espiritualidad que supuestamente se encontraría en las cercanías de nuestra Glándula Pineal.

Para ayudar a que la energía fluya deberemos aderezar el decorado con una o, en caso de encontrarnos en algún lugar al aire libre, varias varillas o infernillos de incienso de rosa y opio. Colocaremos una música tipo Chilaut o New Age, sirve música Zen, Celta, Clásica u otras similares para crear el ambiente de sacralidad y quietud necesario. A la Hora de encender las velas, encontrándose la parte de la Pareja pasiva, receptora, bien acomodada y relajada en el interior del triángulo, se seguirá el siguiente Ritual, o parecido que dejamos a la imaginación de los amantes:


Al encender la vela Roja del Fuego:

¡Oh Espíritu Santo de Fuego, que vives en nuestro interior, no dejes que nada ajeno traspase este triángulo sagrado y te rogamos que avives nuestra llama interior!

Al encender la vela Verde de la Esperanza:

¡Oh Hijo Unigénito, bien amado, que duermes en el regazo de nuestro corazón, te rogamos que asistas a la convocación y nos inundes de profundo Amor, tan necesario para la única y verdadera Iniciación!

Al encender la vela Azul del Poder Celeste:

¡Oh Padre, que eres Uno con nosotros y siendo conocedores de que en tí nos encontramos todas tus humildes criaturas, te rogamos que nos concedas la Divina protección y la sacralidad necesaria para que esta Iniciación pueda ser Plena y conforme a tu magnánima y única voluntad. 


*

Seamos conscientes que hemos bajado a los infiernos de la Materia, el Hades o el Sheol donde moran los muertos vivientes y ¿Qué es el Mundo en el que moramos sino el Sheol? Todo lo que a continuación sigue quedaría embrutecido y vanalizado por palabras y descripciones puramente pornográficas, por lo tanto daremos un sencilla y breve descripción para que la Imaginación del Lector pueda completar, en su interior, este Sagrado Trabajo.

Sobra decir que deberemos utilizar con nuestra Pareja Tántrica el mayor cuidado posible y estar atentos, en todo momento, a sus necesidades y atenciones para evitar cualquier posible accidente de consecuencias imprevisibles.

Durante el Proceso, que no describiremos, visualizaremos a una enorme serpiente enroscada en nuestro interior que, gracias a los masajes sacros, irá despertando poco a poco hasta desarrollar un enorme calor que no es otro que el despertar del fuego sacro. Ese poderoso fuego surgido de lo material; pero que está cocinado en el Mundo del Espíritu irá subiendo hasta alcanzar el Plexo solar. Ahora será en dicho lugar donde el calor se sentirá más hasta el punto de olvidar que fuera originado a mucha distancia de allí en nuestro intestino más externo. 

El fuego seguirá extendiéndose hasta alcanzar nuestra nuca primero, donde sentiremos un profundo ardor y desde allí generará como un látigo de luz hacia el interior de nuestra frente donde se supone se encuentra nuestro tercer ojo. Si somos pacientes y el trabajo es realizado con el Amor, la humildad y la paciencia necesarios, se abrirá nuestro tercer Ojo y la Chispa de Espíritu de nuestro interior tomará consciencia de su existencia. Es ahora, cuando escucha la Metanoia, la música de las esferas que proviene de los centros galácticos.

Una vez conectados con el Pleroma, mediante la metanoia mutua que fluye de nuestro huésped espiritual hacia la que nos llega, en forma de Neutrinos, de los conductos dimensionales que son los centros galácticos, habremos conseguido el culmen de la triple iniciación, del Cuerpo, del Alma y del Espíritu y conoceremos como somos conocidos y ni el pasado ni el futuro jamás nos volverán a ser velados.

Hemos tratado de una perfecta Iniciación, donde ambos participantes conseguirían la Iluminación al mismo tiempo; pero esto raramente sucede, dado que siempre el Maestro Tántrico, debería mantenerse ajeno al Plano del Espíritu con el fin de que su Discípulo llegue a buen puerto sin sufrir inconvenientes materiales; pero también hay que decir que si esta Experiencia se produce con cierta asiduidad sí es posible que ambos, con la práctica, pudieran llegar al más espiritual de los éxtasis y que jamás criatura alguna haya llegado a alcanzar de otro modo.

Pasado un tiempo prudencial de reposo, se procederá al apagado de las velas, sin soplar,  y en absoluto silencio; pero en el orden inverso al que fueran encendidas: Siempre con gran solemnidad y que no implica que una sonrisa no fluya de nuestros Labios, primero la Azul, después la Verde y por último la Roja. También es conveniente tener en cuenta que nuestros movimientos, al comienzo habrán sido siguiendo las agujas del reloj hacia la derecha y en el apagado al contrario hacia la izquierda.

Porque no se trata de algo propio de una imaginación calenturienta sino de vivencias propias dentro de los planos internos. ¿Tiene algo que ver Lucifer, la serpiente, en todo ello? Lo dejamos para que sea también vuestra imaginación quien conteste esta última cuestión. 

OJOS

lunes, 16 de diciembre de 2013

La Luz del Despertar


Podría decirse que esta reflexión es la continuación de la anterior dedicada al Guardián del Umbral, dado que dejamos expresada una Palabra: Metanoia; ¿pero qué es la Metanoia?

La Luz del despertar, la Luz de un nuevo amanecer, la aurora dorada, la venida del Espíritu Santo. Todas ellas indican una misma cosa y podría parecer que son frases hechas, enlatadas que no poseyeran más contenido que un significado poético; pero nada más lejos de la Verdad.

En el primer capítulo del Evangelio de Juan, al comienzo, podemos leer: En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios y todas las cosas fueran echas por él. En algunas traducciones se suele utilizar como sinónimo de Verbo, la Palabra. El Conocer la Palabra sagrada nos equipara como adeptos a los propios dioses; pero en realidad ¿Qué es la Palabra?

Nuestro Universo conocido es una minúscula burbuja, en y dentro del Pleroma “El Universo Infinito y Primigenio”, entre innumerables otras,  está formado por Eter, Fuego puro, y sus diversos habitantes no somos otra cosa que seres de Fuego, de Luz. La Luz visible no deja de ser más que una pequeña franja dentro del inmenso espectro electromagnético conocido y por conocer y todo lo que acontece no deja de ser más que las diversas manifestaciones de la Luz. Es decir, cuando hablamos de Luz nos referimos a ese espectro completo, incluidas las manifestaciones conocidas y aquellas que, por nuestro condicionamiento material y espacio temporal, nos resultan invisibles e inaprensibles. El verbo, la Palabra, no deja de ser otra cosa que una determinada concatenación de sonidos que pertenecen a ese espectro del que estamos tratando.

Como dijimos en reflexiones anteriores, existe una Chispa de Espíritu eterno del Pleroma viviendo en lo más interior de cada uno de nosotros. La Tradición Rosacruz indica que se encuentra en algún lugar del ventrículo izquierdo de nuestro corazón; pero ello no deja de ser más que un símil simbólico de la Verdad. Cada centro atómico de cada molécula, sea orgánica o no, posee en su centro esa Chispa de Espíritu Divino; Pero se encuentra latente, dormida esperando a ser despertada mediante una Luz muy especial y que va contenida en los neutrinos que provienen de fuera de la burbuja espacio temporal, del propio Pleroma primigenio. Esos neutrinos provienen del centro de los eones luminosos o  estrellas, centros planetarios y satélites; pero sobre todo de los agujeros negros y de los centros galácticos.

Todo átomo simiente pertenece, como una unidad de dos, a una estrella en particular y está destinado a recibir las emanaciones, información primordial, que lo hagan despertar. Los neutrinos son las únicas partículas "electromagnéticas" capaces de atravesar un planeta entero o una barrera de espeso plomo sin producirse alteración alguna en sus características; por lo tanto, estamos hablando de la Luz más pura de todas aunque nuestros ojos no estén configurados para poder contemplarla.

En todas las tradiciones iniciáticas, al candidato se le pregunta que es lo que desea en su tránsito ritual y su contestación no es otra que la Luz; pero no es que la Luz no exista dentro de sí o a su alrededor, es que simplemente no está capacitado para observarla, se encuentra ciego, y es por ello el repetido ritual de apartar de sus ojos la venda negra que los cubre. Todos los Seres humanos somos buscadores de la Luz del Mundo Original porque es el único medio de que pueda nuestra Chispa Eterna despertar primero para poder regresar a su Hogar Celestial después.

La Personalidad o egos, parte básica constituyente del Alma, debe reconocer primero que ella no tiene futuro en esta Historia y segundo, deberá replegarse para dar paso al niño Christo que mora en su interior. Al replegarse la Personalidad, la Semilla cósmica queda expuesta a la Metanoia de los neutrinos y empieza a alimentarse, crecer y a tomar consciencia, mediante una celestial conversación, de su verdadera naturaleza y objetivo en el Teatro del Cosmos. 

Los neutrinos que atraviesan el Cosmos reconocen a la Semilla estelar porque ella misma emite su canto o lamento de Sophía, también conocido como Metanoia. Desde tiempos remotos, la Metanoia de los gnósticos fue considerada como una especie de cántico, lamento u oración en busca de ayuda de su Eón, de su Cuerpo Estelar, su Estrella. Esa música de las esferas inaudible para el oído humano no es otra cosa que una particular forma de Eter, de Fuego, de Luz.

Por lo tanto, ahora sí, podemos entender lo primordial que es la humilde actitud de la Personalidad con el fin de que su silencio permita que ambas metanoias, la voz del silencio, puedan reconocerse entre sí y dar lugar a la única, verdadera e importante Iniciación, el nacimiento del Hombre Nuevo, el Adepto, del que tanto nos hablan los miembros del Colegio Invisible.

Pero, tras despertar a la Luz de la Verdad, no todo está conseguido; dado que el siguiente paso del Adepto será intentar recuperar su parte cercenada, su parte rota que se fragmentó cuando el Hombre Original, parte del Pleroma, constituyó con su propia esencia, su Eter de Fuego y de Luz, la burbuja espacio temporal que conocemos como nuestro Universo; pero de eso, la incorporación a y de nuestra Alma Gemela, ya hemos hablando con anterioridad, aunque nos comprometemos a seguir profundizando en el Tema dada la importancia trascendente que esto tiene en el Destino de todos nosotros y de nuestro propio Cosmos.

OJOS

domingo, 15 de diciembre de 2013

¿Qué cosa es el Guardián del Umbral?


Ríos de tinta han corrido desde tiempo inmemorial para definir a este curioso personaje que en alguna ocasión se nos ha presentado aunque no lo recordemos o simplemente no hayamos sabido reconocerlo. 

El Guardián del Umbral no es alguien, es algo que se nos presenta en alguna forma con el fin de dejarnos pasar o no a planos diferentes del material y ello sucede, generalmente, mientras dormimos o nos encontramos en un estado de visualización meditativa. En algunas culturas legendarias lo conocían como la esfinge.

El Guardián del Umbral ¿es un Ángel o un Demonio? Si un Demonio, acaso ¿incubo o subcubo? Acaso, quizá, ¿una mera ilusión o engaño de nuestros sentidos internos?

El Cuerpo del Ser Humano no es otra cosa que un dron, un androide biológico o montura que es cabalgada por un extraordinario Ser extraterrestre, interdimensional, eterno e inmortal. El caso del Signo zodiacal de Sagitario es muy ilustrativo: Ser Humano sería de cintura para arriba y animal, el homínido bípedo en este caso, de cintura para abajo.

Sabiendo esto, hay que recordar que el Alma está constituida de dos partes que se encuentran permanentemente soldadas, el Alma inmortal, Ego y que pertenece al extraterrestre que nos debería gobernar y el alma mortal, donde reside el yo o ego, que no es otra cosa que el conjunto de personalidades, a modo de capas de cebolla, que conviven, como células, órganos, virus, bacterias y otras criaturas, en el Cuerpo de nuestro simio evolucionado. 

Por favor que se les quite de la cabeza que cuando se eleven a los otros planos se llevarán el androide con ustedes. Eso es imposible, dado que el nivel vibratorio del conjunto del Organismo denominado hombre es incompatible con otras dimensiones salvo el Mundo físico y visible que conocemos.

Muchos de nosotros somos inducidos por nuestra Chispa de espíritu divino o átomo simiente y por la Metanoia, que no es otra cosa que una permanente radiación electromagnética cargada de información procedente del Pleroma, el Mundo Original Celestial, y que se nos muestra en forma de neutrinos. Dependiendo de nuestro estado de Transformación, como Evolución lo conocen algunos, dicho lamento divino puede o no atravesar las capas de cebolla y llegar al núcleo donde se encuentra profundamente inactivo, dormidito, el Extraterrestre que debería de gobernarnos y no lo hace.

Supongamos que alguien que aún no ha despertado su chispa de espíritu empieza a realizar ejercicios con la intención de traspasar el plano visible para comunicar con los planos invisibles. En ese caso, no habiendo despertado su chispa divina, y dado que no está preparado para navegar por dichas dimensiones, ajenas a nuestro espacio temporal, se producirá un choque brutal, que a modo de muralla repulsora lo devolverá a su realidad material. Este hecho es percibido someramente por la chispa de Espíritu y lo muestra a la personalidad que ha intentado el hecho, sea en estado lúcido o en duerme vela, como una dramatización simbólica terrible con el fin de que no se repita dicho experimento mientras no se encuentre preparado.

Es evidente que cuando la Chispa de Espíritu es tocada por los neutrinos procedentes del Pleroma, este hecho no acontece del mismo modo, para la personalidad, y la experiencia que transmite el Extraterrestre es el comienzo de algo novedoso en la vida del Candidato a la Iniciación. Entonces surge la verdadera Fe, la Gnosis o evidencia indudable de haber experimentado la Verdad aunque no sepa explicar el porqué. Y esto es así porque quien ha sintonizado con la cuestión, no ha sido el alma o ego, que pertenece a la materia orgánica, sino el Alma que está unida al propio Espíritu o Ego.

Cuando la transformación de la crisálida humana no es total, es decir cuando el recien nacido espiritual solo es un lactante; es posible que la experiencia venga por el lado de la personalidad inferior o de la superior y entonces tenemos las experiencias del Ángel de la Guarda o del Diablo tentador.

Por regla general a los varones, por experiencia propia y según dice la Tradición, el Guardián del Umbral se les presente en forma de una mujer bellísima pero siniestra y armada con una espada cristalina o de un fiero gato negro como el azabache. Del mismo modo a las hembras se les suele presentar como un Caballero siniestro y de gran porte o una serpiente multicolor. ¿Por qué esto es así? No lo sabemos y no es que no se nos pueda presentar de otros modos diferentes como en forma de la Parca o de otros monstruos inenarrables y siempre de una siniestra belleza.

Como vimos, el principal impedimento para que el Espíritu inmortal que llevamos a nuestra grupa despierte,  es la cantidad de capas de personalidad de baja vibración que llevamos con nosotros. Esto, la Tradición occidental lo achaca al conocido como Karma y que no es otra cosa que haber realizado una Vida cargada de triste y lamentable materialidad. ¿Las vidas pasadas de nuestro Espíritu simiente tienen algo que ver? Tradicionalmente, desde oriente, se ha venido considerando así; pero con lo que sabemos hoy, en este momento podemos decir taxativamente que no. 

Lo que sucede es que el Espíritu se encuentra tan aprisionado en el interior del Simio que no puede responder a la llamada de la Metanoia que le traen los neutrinos de mas allá del cosmos visible y dado que, como el ego no es el anfitrión adecuado es rechazado por otros planos vibracionales diferentes al suyo propio. Por el contrario si quien hubiese respondido es la porción del Alma que pertenece al Espíritu inmortal, podría haber traspasado cualquier nivel dimensional independientemente de la frecuencia vibratoria que tuviese, dado que solo el Ser Eterno y esa Chispa que le pertenece, pueden moverse libremente a través de todas las dimensiones. 

Reconozco que es un asunto bastante complejo y tan difícil de explicar como de comprender por quien no se encuentre preparado para recibir esta enseñanza; pero diremos algo más: Los incubos y subcubos no son otra cosa que experiencias de nuestro subconsciente, por lo tanto de nuestras almas y cuando esas relaciones, siempre simbólicas, se producen con monstruos o demonios peludos la experiencia la ha tenido el ego material; pero cuando la relación ha sido con ángeles de luz y dioses imberbes la experiencia proviene de la Chispa de Espíritu que se encuentra en periodo de despertar o recien despertada.

Solo el verdadero Iniciado, quien ha rendido su ego al despertar del Ego, es capaz de responder a las tres preguntas de la esfinge y vencer al Terrible Guardián del Umbral pudiendo así traspasar el velo de la materia en vida. Es evidente que quienes no posean chispa de espíritu inmortal todo esto les sonará a chino, dado que jamás pasarán por la experiencia de enfrentarse al Símbolo de nuestra Protección, pues ellos son de este plano y cuando mueran simplemente regresarán a él y nada ni nadie podrá recuperar su consciencia salvo el propio Pleroma, en la Forma de Adám Kadmón y solo en el día del Juicio Final; es decir, el Día que se baje el telón de esta cósmica Obra de Teatro que la Vida es, porque ese Día nada ni nadie se perderá. La memoria de los eternos evidentemente que no; pero tampoco las vivencias que hayan quedado grabadas  en el Eter del que está compuesto todo el Cosmos, tanto el visible como los invisibles.

Querido Amigo y Amiga, conociendo esto que se os adelanta en esta reflexión, es tontería tener miedo a enfrentarse con dicha Entidad, dado que ella es nuestro Protector y nada malo nos puede deparar; pero si el miedo invade nuestra alma inferior, es posible que la Personalidad recree nuevas capas de cebolla para impedir que la negativa experiencia pudiera volver a repetirse; luego entonces, aprendamos de nuestras más terribles pesadillas sin miedo a la repetición mencionada. Cada encuentro con el Guardián del Umbral debe servirnos para aliviar las capas inferiores del ego y que los neutrinos del Pleroma alcancen, con su cósmica información, al eterno durmiente que mora en nuestro interior; dado que dicha Metanoia es su alimento natural y con el que podrá seguir creciendo.

Ya somos mayorcitos para seguir antropomorfizando los símbolos que se nos muestran de otras dimensiones, sean planos inferiores o superiores; dado que todo está en nuestro Interior. Todas las experiencias que vivimos son producto de nuestro Dios interior. Algunos vienen a decir que un Ángel Guardián, Hermano Mayor o Maestro Accendido les dicta sus enseñanzas y lo dicen como si se tratara de algo ajeno y separado de ellos y esto simplemente no puede ser. 

Si se pone en contacto con nosotros una Entidad superior que se auto denomina como Hermano Mayor o de otro modo, con cualquier nombre, no dudemos que se trata de nuestro querido Extraterrestre interior y de nadie más. La enseñanza que pueda mostrarnos nuestro Ser interno es infinita, dado que tiene acceso a toda la información que se encuentra en todas las dimensiones, en todos los seres dado que Todo somos Uno y él es Todo.

El Demonio que nos tienta, el Ángel que nos protege, La Entidad que nos asusta para que huyamos y el Ser de luz que nos da la mano, a modo de bienvenida, para que lo acompañemos a otros planos de existencia, no dejan de ser más que tú mismo; pero tu Yo más transcendente que se muestra de dicho modo.

Durmamos con tranquilidad y buen sueño, dado que lo invisible no puede hacernos daño en este Plano de existencia y si llegamos a tener alguna experiencia del Tipo Guardián del Umbral, sepamos afrontarla con valentía porque de ello depende nuestra definitiva Transformación de Crisálida durmiente en divina Mariposa activa.

Nosotros pensamos que lo que denominamos nuestra consciencia, nuestra personalidad pensante, es nuestro ser interno más superior; pero eso no es así. Se trata solo de una herramienta que debe aprender a doblegarse ante su jinete, su divina Consciencia que está despertando de un larguísimo sueño. Vivamos a partir de ahora no para nosotros mismos sino para él con el fin de que el crecimiento sea progresivo; y aunque lento, sin pausa hasta que esté capacitado para tomar las riendas del androide simiesco que somos en apariencia.

Enfrentémonos, sin miedo, al Guardián del Umbral y riámonos en su cara. Se desvanecerá, se apartará y nos dejará pasar para que de una vez por todas podamos regresar a nuestro verdadero Hogar Celestial y compartamos nuestra experiencia con el resto de nuestros divinos hermanos.

OJOS